domingo, mayo 27, 2007

Locrazo patriótico



Viernes 25 de mayo. La improvisación lo es todo y cambia la vida. La cita se dio con el Dúo Coplanacu + Ricardo Vilca. Entre los acordes floklóricos y los vasos de tinto, se fue armando la ronda. Estaba tan rico como se ve en la foto. Una muestra, a veces, es como el todo, no?

martes, mayo 22, 2007

Annie Hall


ANNIE HALL

written by
Woody Allen
Marshall Brickman


(Sound and Woody Allen's monologue begins)

FADE IN:
White credits dissolve in and out on black screen. No sound.

FADE OUT: credits

FADE IN:
Abrupt medium close-up of Alvy Singer doing a comedy monologue. He
wearing a crumbled sports jacket and tieless shirt; the background is stark.

ALVY
There's an old joke. Uh, two elderly
women are at a Catskills mountain
resort, and one of 'em says: "Boy, the
food at this place is really terrible."
The other one says, "Yeah, I know, and
such ... small portions." Well, that's
essentially how I feel about life. Full
of loneliness and misery and suffering
and unhappiness, and it's all over much
too quickly. The-the other important
joke for me is one that's, uh, usually
attributed to Groucho Marx, but I think
it appears originally in Freud's wit and
its relation to the unconscious. And it
goes like this-I'm paraphrasing: Uh ...
"I would never wanna belong to any club
that would have someone like me for a
member." That's the key joke of my adult
life in terms of my relationships with
women. Tsch, you know, lately the
strangest things have been going
through my mind, 'cause I turned forty,
tsch, and I guess I'm going through a
life crisis or something, I don't know.
I, uh ... and I'm not worried about aging.
I'm not one o' those characters, you know.
Although I'm balding slightly on top, that's
about the worst you can say about me. I,
uh, I think I'm gonna get better as I get
older, you know? I think I'm gonna be the-
the balding virile type, you know, as
opposed to say the, uh, distinguished
gray, for instance, you know? 'Less I'm
neither o' those two. Unless I'm one o'
those guys with saliva dribbling out of
his mouth who wanders into a cafeteria
with a shopping bag screaming about
socialism.
(Sighing)
Annie and I broke up and I-I still can't
get my mind around that. You know, I-I
keep sifting the pieces of the relationship
through my mind and-and examining my life
and tryin' to figure out where did the
screw-up come, you know, and a year ago we
were... tsch, in love. You know, and-and-and
... And it's funny, I'm not-I'm not a
morose type. I'm not a depressive character.
I-I-I, uh,
(Laughing)
you know, I was a reasonably happy kid,
I guess. I was brought up in Brooklyn
during World War II.
CUT TO:


INT. DOCTOR'S OFFICE-DAY

Alvy as young boy sits on a sofa with his mother in an old-fashioned,
cluttered doctor's office. The doctor stands near the sofa, holding a
cigarette and listening.

MOTHER
(To the doctor)
He's been depressed. All off a sudden,
he can't do anything.

DOCTOR
(Nodding)
Why are you depressed, Alvy?

MOTHER
(Nudging Alvy)
Tell Dr. Flicker.
(Young Alvy sits, his head down. His
mother answers for him)
It's something he read.

DOCTOR
(Puffing on his cigarette and
nodding)
Something he read, huh?

ALVY
(His head still down)
The universe is expanding.

DOCTOR
The universe is expanding?

ALVY
(Looking up at the doctor)
Well, the universe is everything, and if
it's expanding, someday it will break apart
and that would be the end of everything!

Disgusted, his mother looks at him.
MOTHER
(shouting)
What is that your business?
(she turns back to the doctor)
He stopped doing his homework.

ALVY
What's the point?

MOTHER
(Excited, gesturing with her hands)
What has the universe got to do with it?
You're here in Brooklyn! Brooklyn is not
expanding!
DOCTOR
(Heartily, looking down at Alvy)
It won't be expanding for billions of years
yet, Alvy. And we've gotta try to enjoy
ourselves while we're here. Uh?
He laughs.

domingo, mayo 20, 2007

Dios no tiene aguante

Por favor, hagan click!
Cortesía: CALOI

miércoles, mayo 16, 2007

lunes, mayo 14, 2007

Feria de los Chicos

Del 11 al 13 de Mayo los niños tuvieron un lugar donde bailar, saltar, hacer pogo al ritmo de "Perrovaca". Esto ocurrió en la Feria de los Chicos que, este año, en su sexta edición, se mudó al Centro Municipal de Exposiciones. Estuvo todo muy lindo y trabajamos a full todo el finde!!
Los chicos no paraban de disfrutar los espectáculos y, como una de mis funciones fue estar al lado de los shows, evitando que se subieran al escenario por cuestiones de seguridad, estuve intentando remover niños a pleno. Pobrecitos, había que verlos levantando el puño al ritmo del rock and roll para niños!
Ahora, será hasta el año que viene. Espero con ansias el nuevo show de La Pipetuá.

sábado, abril 28, 2007

jueves, marzo 22, 2007

Roger Waters en River

El recital de Roger Waters fue increíble. La puesta en escena era deslumbrante y el sonido más aún. Buena compañía, excelente música y una noche hermosa....¿qué más se puede pedir?
Wish you were here

Ostracismo

Resulta que durante mis vacaciones estuve una semana conectada en el MSN. No hablé con casi nadie, pero la verdad, era la idea de estar on line las 24 hs lo que me seducía. Hacía ya algún tiempo que no pasaba un rato virtual tan largo y, dado mi estado negador de mí misma (y ante la flagrante evidencia de mi ausencia no notada por el resto de mis contactos), decidí ponerme la palabra "ostracismo" para acompañar mi nick.
Hete aquí, la definición de la Wiki.

Ostracismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El castigo por ostracismo o, simplemente, ostracismo, era la fórmula o método por el cual se podía desterrar durante un cierto tiempo a un ciudadano no grato o peligroso para el bien común.

Etimología
La palabra griega oστρακισμoς (ostrakismos) significa exactamente "destierro por ostracismo".
La palabra oστρακoν (ostrakon) quiere decir cáscara de huevo, caparazón de tortuga, caparazón en general, incluso las que están hechas de barro. También se refiere a un trozo de terracota en forma de concha donde se escribía el nombre de aquellos ciudadanos de la antigüedad que serían desterrados después de una votación. Se han hallado en el lugar que ocupaba el Ágora de Atenas.

En la antigua Grecia
La ley del ostracismo fue decretada en Atenas, en el año 510 adC, por Clístenes y se puso en práctica en el año 487 como lucha contra la tiranía. Primero fue condenado el político Hiparco, más tarde Megacles, Jantipo (padre de Pericles) y en el 482 adC, Arístides, por sus enfrentamientos sociales a favor de los campesinos y en contra de las flotas marítimas. El último condenado se sabe que fue un demagogo ateniense llamado Hipérbolo, en el año 417 adC.
Para aplicar cada año la ley se reunía en Atenas la asamblea; votaban a mano alzada y si el resultado era positivo, volvían a tener una votación pública dos meses más tarde. Esta votación se hacía al pie de la colina en la que se ubicaba el Cerámico, el barrio del gremio alfarero de Atenas. Al pie de dicha colina se arrojaban los productos de alfarería defectuosos, rompiéndose en trozos cóncavos que recordaban la forma cóncava e irregular de una concha de ostra (ostracon). En esta votación cada votante escribía el nombre de la persona a quien quería desterrar en el ostracon (la concha de barro). Si el nombre de dicha persona alcanzaba una determinada cifra de votantes, tenía que marcharse de Atenas antes de 10 días y permanecer en el destierro durante 10 años. El exilio no era nunca permanente y, además, la persona exiliada no perdía jamás sus derechos como ciudadano e incluso podía ser perdonado por una nueva votación de la asamblea.

En política
En el mundo de la política se sigue empleando el término de ostracismo cuando se aparta a algún miembro o se le hace el vacío por no ser del agrado o del interés de los demás. A esto último se le denomina con el título de " persona poco grata ". 1263a.c

Obtenido de Wikipedia, la Enciclopedia

miércoles, enero 31, 2007

Manuela Pedraza

Fue una heroína de la Primera Invasión Inglesa. Los días 10, 11 y 12 de agosto de 1806 se combatió encarnizadamente en las calles de Buenos Aires para reconquistarla de manos se sus usurpadores ingleses. Todos participaron en la lucha, las mujeres con el mismo fervor que los hombres. Cuando el combate había llegado a su culminación en la plaza mayor (hoy Plaza de mayo), donde las fuerzas al mando de Liniers trataban de tomar la Fortaleza (hoy Casa Rosada), una mujer del pueblo se destacó entre los soldados, uno de los cuales era su marido, a quien había resuelto acompañar. La metralla no la acobardó. Por el contrario, se lanzó al lugar de mayor peligro siempre al lado del soldado de patricios, con el que formaba una pareja de leones. El hombre cayo atravesado por una bala. Manuela tomó su fusil y mató al inglés que había disparado sobre él. Pasada la lucha, el general vencedor la recompensó con el grado de alférez y goce de sueldo. En su parte dirigido a la metrópoli decía: "No debe omitirse el nombre de la mujer de un cabo de Asamblea, llamada Manuela la Tucumanesa (era nacida en Tucumán), que combatiendo al lado de su marido con sublime entereza mató un inglés del que me presentó el fusil".
Manuela termina trastornada y en la miseria. Una calle de la ciudad que ayudo a reconquistar lleva su nombre.

Bibliografia:
"Diccionario Biográfico de Mujeres Argentina", de Lily Sosa de Newton. Plus Ultra.

sábado, diciembre 09, 2006

El misterio Ricky Maravilla


El recorrido diario va desde la esquina de Venezuela y Chacabuco, pasando por Plaza Constitución, hasta 15 de Noviembre y Avenida Entre Ríos. Son, cuadras más, cuadras menos, alrededor de 30. O unos 15 minutos en tiempo real. El horario en que lo tomo suele oscilar entre las 19 horas y las 19:15, dependiendo siempre de la velocidad de los móviles de la línea 9 y, muchas veces, en la generosidad de los manifestantes de cuanta dichosa marcha o protesta se lleve a cabo en Plaza de Mayo. ¿Por qué? Porque el colectivo proviene de tales coordenadas geográficas y generalmente se ve obligado a desviarse de su plan habitual de manejo. En fin, promediando las 19 y 30 horas de cada tarde arribo a mi hogar.
Las situaciones cotidianas tienen la característica de ser, como siempre pienso, aburridas. Nada fuera de lo común y la rutina me mata. Sin embargo, ayer, desafiando todas mis convicciones cristianas, un hecho suscitó mi sorpresa y curiosidad que, adelantando el final, no fue satisfecha. La cosa viene de misterios y cumbia. Cumbia “de la de antes”.
Cuando subí al colectivo me encontré con la fauna característica del tedioso viaje, que descarga gran cantidad de pasajeros en la Estación Constitución. Ahí estábamos todos los especimenes apretujados, respirando los aires mal habidos de aquellas horas y cansados hasta el hartazgo de todo. El panorama no podía ser peor, me dije. Cada nuevo día se hace más horrible. Los cuerpos rozándose, esperando que algún reflejo involuntario (o voluntario) se aproxime demasiado a otro y se despierte la bestia “á la defensive” que todos llevamos dentro. Porque si de algo sabemos es de meter codazos o de insultar cuando sentimos una presencia no invitada que se acerca demasiado por detrás. Sabemos de qué hablamos. En fin, en medio de esta parafernalia de fileteado, un pasajero desciende (sin hacer caso al cartelito que reza “al bajar, mire para atrás”) y me cede gentilmente su asiento, el cual acepto gustosa. Adivino que los demás viajantes de esta rutina dantesca me odian al instante en que mi trasero toma posición. Por las dudas, proyecto una mirada segura y amenazante, como para enviar un mensaje: yo estaba primero. Luego de regodearme en las insignificancias de esta pugilística diaria, me parece escuchar un ritmo peculiar que me hablaba del ayer. Agudicé mi audición, Dios siempre lo permita, y ahí nomás lo reconocí: era pura poesía mundanal, historia de un bon vivant que es finalmente –e injustamente, a mi gusto- menospreciado por sus atributos físicos y su abultada billetera. Era la canción “Qué tendrá el petiso”. Me obsesiona recordar los pormenores de la letra. Imagino a su cantante y la innumerable cantidad de oportunidades en que escuché el tema. Algo pegadizo, si se quiere, e incitador de un frenesí que viene acompañado de un gesto extraño, agitado, con las manitos danzarinas. Pienso en ese pobre “petiso” a quien la vida, aparentemente, le sonríe; lo tiene todo: vino, mujeres y riqueza. Pero la genialidad de la prosa radica en encubrir la verdadera cara de la milanesa: la discriminación. Y sí, para ese entonces, ya estaba pensando en visitar la sede del INADI y hacer una denuncia. Por ejemplo: “que tendrá ese petiso, para ser tan diferente, es pelado medio chueco y además le faltan dientes…y es que el petiso tiene mucha plata”. Claramente, se desestiman las cualidades físicas del señor Petiso y se lo reduce a un simple acaudalado, desconocedor de los secretos del amor femenino, pero lo suficientemente rico como para comprarlo. Me parece injusto. Que sea petiso no significa que no sea poseedor de un cierto charme, magia y atractivo. ¿O acaso no era que lo esencial es invisible a los ojos?
La musiquita seguía sonando y ya habíamos alcanzado Constitución. Me parecía que solo yo la oía; nadie se inmutaba. Mi acompañante no emitía sonido. No veía radios ni reproductores de MP3 cerca. Pensé que provendría de algún teléfono celular, con uno de esos ringtones modernos. Imaginé el mal gusto de tal consumidor. Pero se repetía una y otra vez. Allí estaban las estampas de boliches, los pelos grasosos llenos de alcohol, los abrazos de amistad etílica que no sobreviven los desaires de un nuevo amanecer. Sobrevivimos Plaza y me imaginé que la pesadilla había concluido. Pero en las películas de terror, siempre queda resto para seguir atormentando. Y el círculo se cerraba perfectamente: qué tendrá el petiso, cuando las provoca, qué tendrá el petiso que las vuelve locas…
Hipótesis de la procedencia de tamaña melodía sobraron. Me inclino por la teoría de alguna forma de vida extraterrestre que envió un representante a la Tierra para inmiscuirse en nuestros asuntos y le dio esta canción como medio para entablar relaciones. De esa manera, evito pensar en un término tan feo como discriminación. Ellos seguro que no entienden de eso. Y les aviso algo: sigan intentando, pero esta vez con otro pasajero.