Resulta que durante mis vacaciones estuve una semana conectada en el MSN. No hablé con casi nadie, pero la verdad, era la idea de estar on line las 24 hs lo que me seducía. Hacía ya algún tiempo que no pasaba un rato virtual tan largo y, dado mi estado negador de mí misma (y ante la flagrante evidencia de mi ausencia no notada por el resto de mis contactos), decidí ponerme la palabra "ostracismo" para acompañar mi nick.
Hete aquí, la definición de la Wiki.
Ostracismo
De Wikipedia, la enciclopedia libre
El castigo por ostracismo o, simplemente, ostracismo, era la fórmula o método por el cual se podía desterrar durante un cierto tiempo a un ciudadano no grato o peligroso para el bien común.
Etimología
La palabra griega oστρακισμoς (ostrakismos) significa exactamente "destierro por ostracismo".
La palabra oστρακoν (ostrakon) quiere decir cáscara de huevo, caparazón de tortuga, caparazón en general, incluso las que están hechas de barro. También se refiere a un trozo de terracota en forma de concha donde se escribía el nombre de aquellos ciudadanos de la antigüedad que serían desterrados después de una votación. Se han hallado en el lugar que ocupaba el Ágora de Atenas.
En la antigua Grecia
La ley del ostracismo fue decretada en Atenas, en el año 510 adC, por Clístenes y se puso en práctica en el año 487 como lucha contra la tiranía. Primero fue condenado el político Hiparco, más tarde Megacles, Jantipo (padre de Pericles) y en el 482 adC, Arístides, por sus enfrentamientos sociales a favor de los campesinos y en contra de las flotas marítimas. El último condenado se sabe que fue un demagogo ateniense llamado Hipérbolo, en el año 417 adC.
Para aplicar cada año la ley se reunía en Atenas la asamblea; votaban a mano alzada y si el resultado era positivo, volvían a tener una votación pública dos meses más tarde. Esta votación se hacía al pie de la colina en la que se ubicaba el Cerámico, el barrio del gremio alfarero de Atenas. Al pie de dicha colina se arrojaban los productos de alfarería defectuosos, rompiéndose en trozos cóncavos que recordaban la forma cóncava e irregular de una concha de ostra (ostracon). En esta votación cada votante escribía el nombre de la persona a quien quería desterrar en el ostracon (la concha de barro). Si el nombre de dicha persona alcanzaba una determinada cifra de votantes, tenía que marcharse de Atenas antes de 10 días y permanecer en el destierro durante 10 años. El exilio no era nunca permanente y, además, la persona exiliada no perdía jamás sus derechos como ciudadano e incluso podía ser perdonado por una nueva votación de la asamblea.
En política
En el mundo de la política se sigue empleando el término de ostracismo cuando se aparta a algún miembro o se le hace el vacío por no ser del agrado o del interés de los demás. A esto último se le denomina con el título de " persona poco grata ". 1263a.c
Obtenido de Wikipedia, la Enciclopedia
jueves, marzo 22, 2007
miércoles, enero 31, 2007
Manuela Pedraza
Fue una heroína de la Primera Invasión Inglesa. Los días 10, 11 y 12 de agosto de 1806 se combatió encarnizadamente en las calles de Buenos Aires para reconquistarla de manos se sus usurpadores ingleses. Todos participaron en la lucha, las mujeres con el mismo fervor que los hombres. Cuando el combate había llegado a su culminación en la plaza mayor (hoy Plaza de mayo), donde las fuerzas al mando de Liniers trataban de tomar la Fortaleza (hoy Casa Rosada), una mujer del pueblo se destacó entre los soldados, uno de los cuales era su marido, a quien había resuelto acompañar. La metralla no la acobardó. Por el contrario, se lanzó al lugar de mayor peligro siempre al lado del soldado de patricios, con el que formaba una pareja de leones. El hombre cayo atravesado por una bala. Manuela tomó su fusil y mató al inglés que había disparado sobre él. Pasada la lucha, el general vencedor la recompensó con el grado de alférez y goce de sueldo. En su parte dirigido a la metrópoli decía: "No debe omitirse el nombre de la mujer de un cabo de Asamblea, llamada Manuela la Tucumanesa (era nacida en Tucumán), que combatiendo al lado de su marido con sublime entereza mató un inglés del que me presentó el fusil".
Manuela termina trastornada y en la miseria. Una calle de la ciudad que ayudo a reconquistar lleva su nombre.
Bibliografia:
"Diccionario Biográfico de Mujeres Argentina", de Lily Sosa de Newton. Plus Ultra.
Manuela termina trastornada y en la miseria. Una calle de la ciudad que ayudo a reconquistar lleva su nombre.
Bibliografia:
"Diccionario Biográfico de Mujeres Argentina", de Lily Sosa de Newton. Plus Ultra.
sábado, diciembre 09, 2006
El misterio Ricky Maravilla

El recorrido diario va desde la esquina de Venezuela y Chacabuco, pasando por Plaza Constitución, hasta 15 de Noviembre y Avenida Entre Ríos. Son, cuadras más, cuadras menos, alrededor de 30. O unos 15 minutos en tiempo real. El horario en que lo tomo suele oscilar entre las 19 horas y las 19:15, dependiendo siempre de la velocidad de los móviles de la línea 9 y, muchas veces, en la generosidad de los manifestantes de cuanta dichosa marcha o protesta se lleve a cabo en Plaza de Mayo. ¿Por qué? Porque el colectivo proviene de tales coordenadas geográficas y generalmente se ve obligado a desviarse de su plan habitual de manejo. En fin, promediando las 19 y 30 horas de cada tarde arribo a mi hogar.
Las situaciones cotidianas tienen la característica de ser, como siempre pienso, aburridas. Nada fuera de lo común y la rutina me mata. Sin embargo, ayer, desafiando todas mis convicciones cristianas, un hecho suscitó mi sorpresa y curiosidad que, adelantando el final, no fue satisfecha. La cosa viene de misterios y cumbia. Cumbia “de la de antes”.
Cuando subí al colectivo me encontré con la fauna característica del tedioso viaje, que descarga gran cantidad de pasajeros en la Estación Constitución. Ahí estábamos todos los especimenes apretujados, respirando los aires mal habidos de aquellas horas y cansados hasta el hartazgo de todo. El panorama no podía ser peor, me dije. Cada nuevo día se hace más horrible. Los cuerpos rozándose, esperando que algún reflejo involuntario (o voluntario) se aproxime demasiado a otro y se despierte la bestia “á la defensive” que todos llevamos dentro. Porque si de algo sabemos es de meter codazos o de insultar cuando sentimos una presencia no invitada que se acerca demasiado por detrás. Sabemos de qué hablamos. En fin, en medio de esta parafernalia de fileteado, un pasajero desciende (sin hacer caso al cartelito que reza “al bajar, mire para atrás”) y me cede gentilmente su asiento, el cual acepto gustosa. Adivino que los demás viajantes de esta rutina dantesca me odian al instante en que mi trasero toma posición. Por las dudas, proyecto una mirada segura y amenazante, como para enviar un mensaje: yo estaba primero. Luego de regodearme en las insignificancias de esta pugilística diaria, me parece escuchar un ritmo peculiar que me hablaba del ayer. Agudicé mi audición, Dios siempre lo permita, y ahí nomás lo reconocí: era pura poesía mundanal, historia de un bon vivant que es finalmente –e injustamente, a mi gusto- menospreciado por sus atributos físicos y su abultada billetera. Era la canción “Qué tendrá el petiso”. Me obsesiona recordar los pormenores de la letra. Imagino a su cantante y la innumerable cantidad de oportunidades en que escuché el tema. Algo pegadizo, si se quiere, e incitador de un frenesí que viene acompañado de un gesto extraño, agitado, con las manitos danzarinas. Pienso en ese pobre “petiso” a quien la vida, aparentemente, le sonríe; lo tiene todo: vino, mujeres y riqueza. Pero la genialidad de la prosa radica en encubrir la verdadera cara de la milanesa: la discriminación. Y sí, para ese entonces, ya estaba pensando en visitar la sede del INADI y hacer una denuncia. Por ejemplo: “que tendrá ese petiso, para ser tan diferente, es pelado medio chueco y además le faltan dientes…y es que el petiso tiene mucha plata”. Claramente, se desestiman las cualidades físicas del señor Petiso y se lo reduce a un simple acaudalado, desconocedor de los secretos del amor femenino, pero lo suficientemente rico como para comprarlo. Me parece injusto. Que sea petiso no significa que no sea poseedor de un cierto charme, magia y atractivo. ¿O acaso no era que lo esencial es invisible a los ojos?
La musiquita seguía sonando y ya habíamos alcanzado Constitución. Me parecía que solo yo la oía; nadie se inmutaba. Mi acompañante no emitía sonido. No veía radios ni reproductores de MP3 cerca. Pensé que provendría de algún teléfono celular, con uno de esos ringtones modernos. Imaginé el mal gusto de tal consumidor. Pero se repetía una y otra vez. Allí estaban las estampas de boliches, los pelos grasosos llenos de alcohol, los abrazos de amistad etílica que no sobreviven los desaires de un nuevo amanecer. Sobrevivimos Plaza y me imaginé que la pesadilla había concluido. Pero en las películas de terror, siempre queda resto para seguir atormentando. Y el círculo se cerraba perfectamente: qué tendrá el petiso, cuando las provoca, qué tendrá el petiso que las vuelve locas…
Hipótesis de la procedencia de tamaña melodía sobraron. Me inclino por la teoría de alguna forma de vida extraterrestre que envió un representante a la Tierra para inmiscuirse en nuestros asuntos y le dio esta canción como medio para entablar relaciones. De esa manera, evito pensar en un término tan feo como discriminación. Ellos seguro que no entienden de eso. Y les aviso algo: sigan intentando, pero esta vez con otro pasajero.
Las situaciones cotidianas tienen la característica de ser, como siempre pienso, aburridas. Nada fuera de lo común y la rutina me mata. Sin embargo, ayer, desafiando todas mis convicciones cristianas, un hecho suscitó mi sorpresa y curiosidad que, adelantando el final, no fue satisfecha. La cosa viene de misterios y cumbia. Cumbia “de la de antes”.
Cuando subí al colectivo me encontré con la fauna característica del tedioso viaje, que descarga gran cantidad de pasajeros en la Estación Constitución. Ahí estábamos todos los especimenes apretujados, respirando los aires mal habidos de aquellas horas y cansados hasta el hartazgo de todo. El panorama no podía ser peor, me dije. Cada nuevo día se hace más horrible. Los cuerpos rozándose, esperando que algún reflejo involuntario (o voluntario) se aproxime demasiado a otro y se despierte la bestia “á la defensive” que todos llevamos dentro. Porque si de algo sabemos es de meter codazos o de insultar cuando sentimos una presencia no invitada que se acerca demasiado por detrás. Sabemos de qué hablamos. En fin, en medio de esta parafernalia de fileteado, un pasajero desciende (sin hacer caso al cartelito que reza “al bajar, mire para atrás”) y me cede gentilmente su asiento, el cual acepto gustosa. Adivino que los demás viajantes de esta rutina dantesca me odian al instante en que mi trasero toma posición. Por las dudas, proyecto una mirada segura y amenazante, como para enviar un mensaje: yo estaba primero. Luego de regodearme en las insignificancias de esta pugilística diaria, me parece escuchar un ritmo peculiar que me hablaba del ayer. Agudicé mi audición, Dios siempre lo permita, y ahí nomás lo reconocí: era pura poesía mundanal, historia de un bon vivant que es finalmente –e injustamente, a mi gusto- menospreciado por sus atributos físicos y su abultada billetera. Era la canción “Qué tendrá el petiso”. Me obsesiona recordar los pormenores de la letra. Imagino a su cantante y la innumerable cantidad de oportunidades en que escuché el tema. Algo pegadizo, si se quiere, e incitador de un frenesí que viene acompañado de un gesto extraño, agitado, con las manitos danzarinas. Pienso en ese pobre “petiso” a quien la vida, aparentemente, le sonríe; lo tiene todo: vino, mujeres y riqueza. Pero la genialidad de la prosa radica en encubrir la verdadera cara de la milanesa: la discriminación. Y sí, para ese entonces, ya estaba pensando en visitar la sede del INADI y hacer una denuncia. Por ejemplo: “que tendrá ese petiso, para ser tan diferente, es pelado medio chueco y además le faltan dientes…y es que el petiso tiene mucha plata”. Claramente, se desestiman las cualidades físicas del señor Petiso y se lo reduce a un simple acaudalado, desconocedor de los secretos del amor femenino, pero lo suficientemente rico como para comprarlo. Me parece injusto. Que sea petiso no significa que no sea poseedor de un cierto charme, magia y atractivo. ¿O acaso no era que lo esencial es invisible a los ojos?
La musiquita seguía sonando y ya habíamos alcanzado Constitución. Me parecía que solo yo la oía; nadie se inmutaba. Mi acompañante no emitía sonido. No veía radios ni reproductores de MP3 cerca. Pensé que provendría de algún teléfono celular, con uno de esos ringtones modernos. Imaginé el mal gusto de tal consumidor. Pero se repetía una y otra vez. Allí estaban las estampas de boliches, los pelos grasosos llenos de alcohol, los abrazos de amistad etílica que no sobreviven los desaires de un nuevo amanecer. Sobrevivimos Plaza y me imaginé que la pesadilla había concluido. Pero en las películas de terror, siempre queda resto para seguir atormentando. Y el círculo se cerraba perfectamente: qué tendrá el petiso, cuando las provoca, qué tendrá el petiso que las vuelve locas…
Hipótesis de la procedencia de tamaña melodía sobraron. Me inclino por la teoría de alguna forma de vida extraterrestre que envió un representante a la Tierra para inmiscuirse en nuestros asuntos y le dio esta canción como medio para entablar relaciones. De esa manera, evito pensar en un término tan feo como discriminación. Ellos seguro que no entienden de eso. Y les aviso algo: sigan intentando, pero esta vez con otro pasajero.
jueves, noviembre 30, 2006
ET.: go home!!
"100.000 km tras los Ovnis" es el título de un libro que tengo en mi biblioteca pero que nunca leí. Tampoco recuerdo quién lo escribió, pero hace unos meses me encontré de repente con el nombre del autor en algún lado (mi memoria anti-Funes no me deja acceder a esa información).
La historia es que, cuando era pequeña, me obsesionaban algunos de estos temas, a saber:
- los ovnis (me encantó el video sobre el caso Roswell que vino con una entrega de Muy Interesante o Conozca Más, ambas publicaciones que asiduamente consumíamos en mi casa)
- las pirámides (y su posible vinculación con los anteriores - y el video que también vino con las revistas),
- los dinosaurios,
- las 7 maravillas del mundo,
- los libros de aventuras (Salgari, Conan Doyle, Verne, Stevenson, entre mis preferidos),
- y los grandes viajes (y viajeros).
Entonces tenía ocho años y el deseo de convertirme en arqueóloga era mi razón de ser. Con los años me encontré sentadita, revisando las carreras que podría estudiar y Arqueología pasaba de largo, tanto como cualquier otra profesión que relegaba. Una vez, una de mis tres abuelas me dijo: "los arqueólogos se mueren de hambre" y que "no era un mundo de aventuras a lo Indiana Jones" como yo creía (descuento que a esta altura dedujeron que las películas de Indy se cuentan entre mis preferidas, sobretodo la tercera!). Bien, pues ese día cambió - y signó - mi destino. Esas palabras resonaron en mí y la vocación cedió ante la presión de un mundo que yo consideré más "real". Una pavada.
A continuación, como en un intento de volver a aquellos temas que tanto me apasionaron alguna vez, y en clara reivindicación de esos fenómenos, reproduzco una nota que salió en Clarín y me pareció graciosa. Y me queda pendiente el paseo por el Cerro Uritorco.

Develando el misterio (Clarín dixit)
La dimensión aún desconocida
El pasado fin de semana se celebró el Congreso Mundial OVNI de Buenos Aires, el primero en Argentina. Conclusiones y novedades de un encuentro del tercer tipo.
- ANFITRION DE LUJO. Fabio Zerpa, una eminencia en el tema, estudia el fenómeno desde hace 47 años.
- MONSEÑOR CORRADO BALDUCCI. Ex asistente personal del Papa Juan Pablo II, esbozó una interesante teoría desde Italia.
fasoza@claringlobal.com.ar
La cita - La ufología crece y no sólo en el aspecto cuantitativo de adeptos, sino también en logros, recopilaciones y nuevas teorías que buscan develar la realidad detrás del mito. Esto se pudo confirmar en el primer Congreso Mundial OVNI en tierras porteñas, cuando especialistas y aficionados se dieron cita en el teatro Coliseo. El mismo fue organizado por Xendras –eventos relacionados con la apertura de conciencia- y contó con gran aceptación del público y figuras del ambiente: dos cosmonautas rusos, un astronauta norteamericano, un asesor de la NASA, un prelado del Vaticano, varios contactados e investigadores, entre ellos el historiador, psicólogo, sociólogo y parapsicólogo Fabio Zerpa, una eminencia.
Avistamiento de primicias: "Lo que más me interesa es el éxito cultural del encuentro. Y me impresionaron muchísimo las novedades que se presentaron. Por ejemplo el film de la cosmonauta rusa, Marina Popovich, que descubre públicamente a los ovnis submarinos y se ve cómo le tiran bombas de profundidad a esas luces extrañas localizadas muy cerca del polo Norte, una de las entradas al mundo subterráneo de las ciudades intraterrenas. También, lo de su compatriota Alexander Balandin, que por primera vez mostró los 40 días adentro de una estación orbital. Creo que todo fue muy bueno y que cada uno de los doce disertantes hablamos de algo nuevo", dijo a modo de balance Fabio Zerpa para Clarín.com. Entre las opciones más llamativas, un representante de la NASA habló sobre las profecías Mayas y de cómo se están haciendo realidad hoy en día. Silvia Simondini, investigadora y creadora de la organización científica Visión Ovni, mostró el fenómeno de luces en la laguna del pescado de Victoria (Entre Ríos)–presentó un video filmado por ella- y las características de la rara mutilación de ganado, que alimenta la teoría de utilización de energía microonda a niveles desconocidos. "No sabemos de qué se trata, pero se suele pensar que estamos observados por una sola civilización y yo creo que tenemos más de una visitando nuestro planeta", comentó la científica. Además, destacó la falta de apoyo por parte del gobierno: "Me duele que las Fuerzas Armadas de Chile y Uruguay nos ofrezcan sus laboratorios y acá nada. Quiero que se den cuenta de que hay gente seria trabajando y que esto no es ciencia ficción: yo muestro evidencia a partir del trabajo de campo que realizo".
Relaciones ovnipotentes - Un capítulo aparte merece la llamativa teoría de que los ángeles de ayer son los extraterrestres de hoy, expuesta por un representante de la Iglesia católica. El Monseñor Corrado Balducci, un demonólogo, exorcista, escritor y ex-asistente del Papa Juan Pablo II sobre temas paranormales, alegó que no hay ningún conflicto entre creer en los extraterrestres y la religión cristiana. "Una incredulidad generalizada terminaría con el testimonio humano. Teológicamente, la habitabilidad de otros planetas además de ser posible, verosímil y probable, es deseable: no sólo por la habilidad creadora de Dios, sino porque estos seres están para ayudarnos, ante la creciente falta de religiosidad del mundo", afirmó el religioso. Y continuó: "El hombre es la última escala en los seres y quién sabe en cuántos otros mundos habrá quienes no pecaron nunca. No se puede dudar sobre la existencia de otros mundos habitados y que estos seres son personas como nosotros: de cuerpo y alma".
ET: tenés teléfono - El fenómeno sigue manteniendo todo ese halo de misterio característico y que lo hace funcionar aún al encontrarnos sin certezas y a pesar de todos los progresos hechos hasta la fecha. Intraterrestres o extraterrestres, si estos seres existen... ¿cuándo será posible el contacto? "A fines de los '70, el doctor James Mc Donald me dijo: 'tenemos que prepararnos para el contacto con otras civilizaciones, será en el siglo XXI'. Yo en ese entonces dudaba de sus palabras, pero ahora tengo la total certeza, porque estamos preparándonos... No es que los extraterrestres van a contactarnos a través del sistema de invasión que tenemos tan arraigado culturalmente, sino que cuando avancemos cultural y espiritualmente, se va a producir ese contacto", asegura Zerpa. Por su lado, Simondini descree sobre la posibilidad del contacto y le afirma a Clarín.com que le "da la impresión de que contactarnos con ellos es lo mismo que nosotros queriendo hablar con las hormigas. Son indiferentes hacia el ser humano. Yo estuve cerca del fenómeno en los campos, he visto seres que están fotografiados y filmados, pero no tienen ningún interés en relacionarse. A la parte mística que dice tener contactos la acepto y respeto mucho, pero a mí no me ocurrió. Trato de evidenciar científicamente lo que me puede brindar la investigación".
Creer o no creer... esa es la cuestión - Desde la inherencia de la sigla (OVNI = Objeto Volador No Identificado) hasta la palabra de los especialistas y de los contactados, el fenómeno tiene vida para rato y no hay dudas de su existencia: lo que varía son las interpretaciones posibles. Están los que creen que el contacto está cerca, los que prefieren ser cautelosos y los que directamente descreen de todo. Lo cierto es que el Congreso en Buenos Aires también mostró la preocupación por la manera en que el hombre se relaciona con la naturaleza. Con respecto a esto, Zerpa concluye de una manera bastante enigmática: "Hay un llamado al pensamiento, al corazón y a la cultura del ser humano, que tiene que cambiar inexorablemente. En estos 47 años de investigación, el cambio cultural es muy grande, pero hay que profundizarlo y creo que va a ser posible por el extraordinario cambio planetario que vendrá después del 2012 y el 2025. No sólo será geográfico y climatérico, sino también espiritual.
-----------------------------------------------------------------------------------------------
NdR: Gracias Clarín por tanta magia...
La historia es que, cuando era pequeña, me obsesionaban algunos de estos temas, a saber:
- los ovnis (me encantó el video sobre el caso Roswell que vino con una entrega de Muy Interesante o Conozca Más, ambas publicaciones que asiduamente consumíamos en mi casa)
- las pirámides (y su posible vinculación con los anteriores - y el video que también vino con las revistas),
- los dinosaurios,
- las 7 maravillas del mundo,
- los libros de aventuras (Salgari, Conan Doyle, Verne, Stevenson, entre mis preferidos),
- y los grandes viajes (y viajeros).
Entonces tenía ocho años y el deseo de convertirme en arqueóloga era mi razón de ser. Con los años me encontré sentadita, revisando las carreras que podría estudiar y Arqueología pasaba de largo, tanto como cualquier otra profesión que relegaba. Una vez, una de mis tres abuelas me dijo: "los arqueólogos se mueren de hambre" y que "no era un mundo de aventuras a lo Indiana Jones" como yo creía (descuento que a esta altura dedujeron que las películas de Indy se cuentan entre mis preferidas, sobretodo la tercera!). Bien, pues ese día cambió - y signó - mi destino. Esas palabras resonaron en mí y la vocación cedió ante la presión de un mundo que yo consideré más "real". Una pavada.
A continuación, como en un intento de volver a aquellos temas que tanto me apasionaron alguna vez, y en clara reivindicación de esos fenómenos, reproduzco una nota que salió en Clarín y me pareció graciosa. Y me queda pendiente el paseo por el Cerro Uritorco.

Develando el misterio (Clarín dixit)
La dimensión aún desconocida
El pasado fin de semana se celebró el Congreso Mundial OVNI de Buenos Aires, el primero en Argentina. Conclusiones y novedades de un encuentro del tercer tipo.
- ANFITRION DE LUJO. Fabio Zerpa, una eminencia en el tema, estudia el fenómeno desde hace 47 años.
- MONSEÑOR CORRADO BALDUCCI. Ex asistente personal del Papa Juan Pablo II, esbozó una interesante teoría desde Italia.
fasoza@claringlobal.com.ar
La cita - La ufología crece y no sólo en el aspecto cuantitativo de adeptos, sino también en logros, recopilaciones y nuevas teorías que buscan develar la realidad detrás del mito. Esto se pudo confirmar en el primer Congreso Mundial OVNI en tierras porteñas, cuando especialistas y aficionados se dieron cita en el teatro Coliseo. El mismo fue organizado por Xendras –eventos relacionados con la apertura de conciencia- y contó con gran aceptación del público y figuras del ambiente: dos cosmonautas rusos, un astronauta norteamericano, un asesor de la NASA, un prelado del Vaticano, varios contactados e investigadores, entre ellos el historiador, psicólogo, sociólogo y parapsicólogo Fabio Zerpa, una eminencia.
Avistamiento de primicias: "Lo que más me interesa es el éxito cultural del encuentro. Y me impresionaron muchísimo las novedades que se presentaron. Por ejemplo el film de la cosmonauta rusa, Marina Popovich, que descubre públicamente a los ovnis submarinos y se ve cómo le tiran bombas de profundidad a esas luces extrañas localizadas muy cerca del polo Norte, una de las entradas al mundo subterráneo de las ciudades intraterrenas. También, lo de su compatriota Alexander Balandin, que por primera vez mostró los 40 días adentro de una estación orbital. Creo que todo fue muy bueno y que cada uno de los doce disertantes hablamos de algo nuevo", dijo a modo de balance Fabio Zerpa para Clarín.com. Entre las opciones más llamativas, un representante de la NASA habló sobre las profecías Mayas y de cómo se están haciendo realidad hoy en día. Silvia Simondini, investigadora y creadora de la organización científica Visión Ovni, mostró el fenómeno de luces en la laguna del pescado de Victoria (Entre Ríos)–presentó un video filmado por ella- y las características de la rara mutilación de ganado, que alimenta la teoría de utilización de energía microonda a niveles desconocidos. "No sabemos de qué se trata, pero se suele pensar que estamos observados por una sola civilización y yo creo que tenemos más de una visitando nuestro planeta", comentó la científica. Además, destacó la falta de apoyo por parte del gobierno: "Me duele que las Fuerzas Armadas de Chile y Uruguay nos ofrezcan sus laboratorios y acá nada. Quiero que se den cuenta de que hay gente seria trabajando y que esto no es ciencia ficción: yo muestro evidencia a partir del trabajo de campo que realizo".
Relaciones ovnipotentes - Un capítulo aparte merece la llamativa teoría de que los ángeles de ayer son los extraterrestres de hoy, expuesta por un representante de la Iglesia católica. El Monseñor Corrado Balducci, un demonólogo, exorcista, escritor y ex-asistente del Papa Juan Pablo II sobre temas paranormales, alegó que no hay ningún conflicto entre creer en los extraterrestres y la religión cristiana. "Una incredulidad generalizada terminaría con el testimonio humano. Teológicamente, la habitabilidad de otros planetas además de ser posible, verosímil y probable, es deseable: no sólo por la habilidad creadora de Dios, sino porque estos seres están para ayudarnos, ante la creciente falta de religiosidad del mundo", afirmó el religioso. Y continuó: "El hombre es la última escala en los seres y quién sabe en cuántos otros mundos habrá quienes no pecaron nunca. No se puede dudar sobre la existencia de otros mundos habitados y que estos seres son personas como nosotros: de cuerpo y alma".
ET: tenés teléfono - El fenómeno sigue manteniendo todo ese halo de misterio característico y que lo hace funcionar aún al encontrarnos sin certezas y a pesar de todos los progresos hechos hasta la fecha. Intraterrestres o extraterrestres, si estos seres existen... ¿cuándo será posible el contacto? "A fines de los '70, el doctor James Mc Donald me dijo: 'tenemos que prepararnos para el contacto con otras civilizaciones, será en el siglo XXI'. Yo en ese entonces dudaba de sus palabras, pero ahora tengo la total certeza, porque estamos preparándonos... No es que los extraterrestres van a contactarnos a través del sistema de invasión que tenemos tan arraigado culturalmente, sino que cuando avancemos cultural y espiritualmente, se va a producir ese contacto", asegura Zerpa. Por su lado, Simondini descree sobre la posibilidad del contacto y le afirma a Clarín.com que le "da la impresión de que contactarnos con ellos es lo mismo que nosotros queriendo hablar con las hormigas. Son indiferentes hacia el ser humano. Yo estuve cerca del fenómeno en los campos, he visto seres que están fotografiados y filmados, pero no tienen ningún interés en relacionarse. A la parte mística que dice tener contactos la acepto y respeto mucho, pero a mí no me ocurrió. Trato de evidenciar científicamente lo que me puede brindar la investigación".
Creer o no creer... esa es la cuestión - Desde la inherencia de la sigla (OVNI = Objeto Volador No Identificado) hasta la palabra de los especialistas y de los contactados, el fenómeno tiene vida para rato y no hay dudas de su existencia: lo que varía son las interpretaciones posibles. Están los que creen que el contacto está cerca, los que prefieren ser cautelosos y los que directamente descreen de todo. Lo cierto es que el Congreso en Buenos Aires también mostró la preocupación por la manera en que el hombre se relaciona con la naturaleza. Con respecto a esto, Zerpa concluye de una manera bastante enigmática: "Hay un llamado al pensamiento, al corazón y a la cultura del ser humano, que tiene que cambiar inexorablemente. En estos 47 años de investigación, el cambio cultural es muy grande, pero hay que profundizarlo y creo que va a ser posible por el extraordinario cambio planetario que vendrá después del 2012 y el 2025. No sólo será geográfico y climatérico, sino también espiritual.
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NdR: Gracias Clarín por tanta magia...
jueves, noviembre 16, 2006
Báthory fílmico
Continuando con la research on Báthory y haciéndome de las herramientas a mi disposición, cuelgo un videíto del Youtube que homenajea a la Condesa y sus alrededores.
martes, noviembre 14, 2006
Condesa Báthory
La condesa Báthory nació en 1650 en Transilvania, en el seno de una de familia rica e influyente. Recibió una cuidada educación, especialmente para una mujer y para esa época: Erzébet dominaba el Húngaro, el Latín y el Alemán, mientras que la mayoría de los nobles húngaros de entonces apenas si sabían escribir. A los 16 años fue casada con Ferenc Nadasdy, miembro de una familia también prestigiosa, pero menos adinerada e influyente que la Bathory. Erzébet eligió conservar su nombre aún después de casada. En su lugar, Ferenc sumó Bathory al suyo.La joven condesa administró su castillo con una disciplina de hierro, y sus castigos eran brutales, por decir poco, cuando no era ella quien torturaba, sentada en su trono, observaba como lo hacían su sirvientas más cercanas.Prosiguió sus abusos y asesinatos durante años, especialmente luego de la muerte de su esposo, y de su amiga Darvulia. Esta última, aparentemente amante de Erzébet, participaba activamente en las torturas, e incluso enseñó a la condesa nuevas técnicas. Pero también cuidaba que las víctimas fueran siempre sirvientas y campesinas, a quienes en esa época un noble podía tratar como quiciese. Tras su muerte, Erzébet perdió toda precaución, y comenzó también a raptar y torturar a jóvenes nobles.
Sus actividades no podían seguir ignoradas, y, sumadas a razones políticas, llevaron a que fuera arrestada y llevada a juicio en 1611. Erzébet y sus sirvientas fueron encontradas culpables; dos de ellas fueron torturadas y quemadas, otra decapitada. La condesa escapó de la pena de muerte gracias a su estatus aristocrático, pero fué emparedada en su propia cámara de tortura, donde murió tres años más tarde.
Es imposible saber cuánto exactamente de verdad hay en las historias que circulan acerca de la "condesa sangrienta". Su historia se convirtió en leyenda aún en su propia época. A pesar de que no hay testigos, se cuenta que la condesa tomaba baños de sangre de muchachas para mantenerse joven, o que mordía y arrancaba la carne a las jóvenes mientras sus sirvientas las sujetaban. Aún si se trata de exageraciones, la ferocidad inusitada de sus atrocidades han despertado la curiosidad de muchos escritores y artistas.
[...] Un conocido filósofo incluye los gritos en la categoría del silencio. Gritos, jadeos, imprecaciones, forman una "sustancia silenciosa". La de este subsuelo es maléfica. Sentada en su trono, la condesa mira torturar y oye gritar. Sus viejas y horribles sirvientas son figuras silenciosas que traen fuego, cuchillos, agujas, atizadores; que torturan muchachas, que luego entierran. Como el atizador o los cuchillos, esas viejas son instrumentos de una posesión. Esta sombría ceremonia tiene una sola espectadora silenciosa.
Durante seis años la condesa asesinó impunemente. En el transcurso de esos años no habían cesado de correr los más tristes rumores a su respecto. Pero el nombre Báthory, no sólo ilustre sino activamente protegido por los Habsburgo, atemorizaba a los probables denunciadores.
Hacia 1610 el rey tenía más siniestros informes -acompañados de pruebas- acerca de la condesa. Después de largas vacilaciones decidió tomar severas medidas. Encargó al poderoso palatino Thurzó que indagara los luctuosos hechos de Csejthe y castigase a la culpable.
En compañía de sus hombres armados, Thurzó llegó al castillo sin anunciarse. En el subsuelo, desordenado por la sangrienta ceremonia de la noche anterior, encontró un bello cadáver mutilado y dos niñas en agonía. No es esto todo. Aspiró el olor a cadáver; miró los muros ensangrentados; vio "la Virgen de hierro", la jaula, los instrumentos de tortura, las vasijas con sangre reseca, las celdas -y en una de ellas a un grupo de muchachas que aguardaban su turno para morir y que le dijeron que después de muchos días de ayuno les habían servido una cierta carne asada que había pertenecido a los hermosos cuerpos de sus compañeras muertas...
La condesa, sin negar las acusaciones de Thurzó, declaró que todo aquello era su derecho de mujer noble y de alto rango. A lo que respondió el palatino: ...te condeno a prisión perpetua dentro de tu castillo.
Desde su corazón, Thurzó se diría que había que decapitar a la condesa, pero un castigo tan ejemplar hubiese podido suscitar la reprobación no solo respecto a los Báthory sino a los nobles en general. Mientras tanto, en el aposento de la condesa fue hallado un cuadernillo cubierto por su letra con los nombres y las señas particulares de sus víctimas que allí sumaban 610... En cuanto a los secuaces de Erzsébet, se los procesó, confesaron hechos increíbles, y murieron en la hoguera.
La prisión subía en torno suyo. Se muraron las puertas y las ventanas de su aposento. En una pared fue practicada una ínfima ventanilla por donde poder pasarle los alimentos. Y cuando todo estuvo terminado erigieron cuatro patíbulos en los ángulos del castillo para señalar que allí vivía una condenada a muerte.
Así vivió más de tres años, casi muerta de frío y de hambre. Nunca demostró arrepentimiento. Nunca comprendió por qué la condenaron. El 21 de agosto de 1614, un cronista de la época escribía: Murió al anochecer, abandonada de todos.
Ella no sintió miedo, no tembló nunca. Entonces, ninguna compasión ni emoción ni admiración por ella. Sólo un quedar en suspenso en el exceso del horror, una fascinación por un vestido blanco que se vuelve rojo, por la idea de un absoluto desgarramiento, por la evocación de un silencio constelado de gritos en donde todo es la imagen de una belleza inaceptable.
Como Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory alcanzo, más allá de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible.
(Alejandra Pizarnik fragmento de "La condesa sangrienta", 1971)

Alejandra Pizarnik nació en Buenos Aires, el 29 de Abril de 1936, en una familia de inmigrantes de europa oriental. Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y, mas tarde, pintura con Juan Batlle Planas. Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista "Cuadernos" y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy entre otros, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Luego de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes, "Los trabajos y las noches", "Extracción de la piedra de locura" y "El infierno musical", así como su trabajo en prosa "La condesa sangrienta". En 1969 recibió una beca Guggenheim, y en 1971 una Fullbright. El 25 de septiembre de 1972, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada, Pizarnik murió de una sobredosis intencional de seconal.
Flagrante

(Del ant. part. act. de flagrar; lat. flagrans, -antis).
1. adj. Que flagra.
2. adj. Que se está ejecutando actualmente.
3. adj. De tal evidencia que no necesita pruebas. Contradicción flagrante.
en ~.
1. loc. adv. En el mismo momento de estarse cometiendo un delito, sin que el autor haya podido huir.
1. adj. Que flagra.
2. adj. Que se está ejecutando actualmente.
3. adj. De tal evidencia que no necesita pruebas. Contradicción flagrante.
en ~.
1. loc. adv. En el mismo momento de estarse cometiendo un delito, sin que el autor haya podido huir.
(La imagen fue la primera que aparece al googlear la palabra FLAGRANTE)
lunes, octubre 23, 2006
A story about dreams

Once upon a time there was a little girl named Mae. Her days were full of joy and fun,supported by her loving family.
Her only and most willingness dream was to fly. She wanted it so badly that one day a tiny little fairy came into her bedroom to make her wish come true. The little girl saw a small light around her face, and woke up. At first, she stared at this incredible creature, and thought she was in the middle of a beautiful dream! But, as she touched her, she realised that it was not a dream! It was real.
Mae felt a lot of things at that very moment: were her illusions about to be concerted? She begun to ask the little fairy what was she doing there, and what her purpose was. Did the fairy answer to the little girl’s questions? Indeed she did! But she answered them in the most amazing way: with tears of joy, she began to fly all over the place, carrying Mae in her arms…they floated away with the breeze as their companion, and the fairy’s enchanted gorgeous wings were fully opened to her. They laughed together, all the way through the sky…and Mae was feeling such happiness, that she did not realise that she was far away from home. So far away...and she never came back.
Later that night, her parents founded her little body lying on her bed. They felt sad and happy for their daughter because although it was a very difficult moment, her painful illness was finally over. And she had the most beautiful and peaceful smile on her lips, like the smile of someone who has made its dreams come true.
sábado, octubre 14, 2006
Oxford tour
Alguna vez supe recorrer y beber en el pub donde Tolkien escribió El Señor de los Anillos, mientras degustaba una pinta de cerveza inglesa junto a su amigo Lewis Carroll, quien escribía por entonces otra obra magistral: Alicia en el país de las Maravillas. También pude conocer los interiores del colegio que sirvió de escenario para el grandioso Hogwarts de Harry Potter o escuchar una banda local prometedora, tanto como prometiera alguna vez Radiohead, en el mismo escenario. Aquí, una muestra arbitraria de un paseante que, al igual que yo, caminó por las callecitas de Oxford y se enamoró de la arquitectura de los Colleges de la prestigiosa Universidad, algún día de algún año.
viernes, septiembre 29, 2006
Reconstruyendo la mila

Es una verdad culinaria conocida por todos que la milanesa es una de las comidas de más sencilla preparación. Pues bien, no para todas las personas. Todo un hallazgo: ayer por la tarde encontré en mi mente pensamientos que giraban en torno a la cocina; recordé olores y momentos de mi infancia que me contaban historias de milanesas y cebollita de verdeo. Como algunos sucesos insospechados que acontecen en mi vida, me vi envuelta en deseos irrefrenables de concretar un –siempre- malogrado objetivo: preparar milanesas (con puré de papas).
Había en el aire una sensación de gourmet. Un compañero de trabajo me dio el empujón final: “es fácil”. Con esas palabras de aliento me sentí segura como para emprender la odisea. Camino a casa elaboré una lista de potenciales ingredientes para milanesas. Anoté: pan rallado, huevo, sal, perejil y cebolla de verdeo (curiosamente, este último componente que me resultaba tan familiar, fue victima de varias caras de asombro cuando comenté que le había puesto esta tipo de cebolla; para mí, era seguro que iba). La carne, elemental. Nunca sé cuál corte de carne va con qué comida, y vuelvo locos a los carniceros con mi actitud indecisa frente a los escaparates. Pero esta vez se salvó el viejito de la vuelta, porque ya tenía lista en el freezer, gracias a la generosidad de mi papá que hizo las “compras del mes” en su paso por la city. Entonces, envalentonada a más no poder, cuando llegué a casa retiré la carne para descongelarla. Eran las 7 y media de la tarde y mi alma se debatía entre mi nuevo llamado divino por la cocina y el inminente veredicto en el juicio a Etchecolatz. TN obtuvo unos minutos de mi tiempo pero mi Pepe Grillo interno me repetía: “no hagas lo de siempre. Terminá algo de una vez por todas”. En Mitre escuché que según un estudio de una universidad de no sé donde, de cada 25 personas, 1 escucha voces y eso afecta positivamente en sus vidas. En fin, me dirigí al supermercado oriental de turno y me hice de las cosas mencionadas. Agregué a último momento una manteca para el puré. Y un bocadito Cabsha.
Ya de regreso en mi laboratorio gastronómico, me di cuenta que el libro que pensaba consultar no traía recetas para milanesas. ¿Por qué se llama “Recetas básicas” entonces? Decepcionada, pensé en escribir una queja a la editorial pero rápidamente noté que se trataba de una edición más bien antigua y eso me aclaró el panorama. Me daba mucha vergüenza preguntar cómo preparar una milanesa por el msn a mis contactos. Aquí llegué a otra encrucijada: seguir sola o esperar a mi hermana. Etchecolatz sentenciado a perpetua. Algo debe indicar. Tomé una decisión, algo extraño en mí por estos días, y opté por arriesgarme y ganar. O al menos eso había escuchado. En plena preparación, no sabía si poner 1, 2 o 3 huevos. Opté por 2. Piqué perejil (tampoco sabía si iban solo las simpáticas hojitas o también el cabito) y cebolla de verdeo (mismo problema existencial: ¿qué parte va?) y lo uní al huevo. Salpimenté y metí la carne en el bowl. Me parecía recordar que existía un adminículo para golpetear la carne y ablandarla, pero no lo encontré ni siquiera en mis pensamientos. Luego lo que ya deben saber: prendí el horno, esperé un rato mientras se calentaba y me dediqué al pan rallado y eso. Estuve mucho tiempo intentando una uniformidad en mi preparado, porque cuando llegó mi hermana estaban dando Montecristo y siempre es tarde. Pero el cansancio no iba a opacar mi alegría al momento de servir el producto de mi incursión en el universo de las comidas: feliz, me senté a degustar " mis hijitas", como las llamé, e instantáneamente me sentí mal con la calificación, con lo cual me desplacé mentalmente hacia nuevos y oscuros rumbos, solo olvidados por el aroma a milanesa. La sentencia final la dio mi hermana: estaban buenísimas. Me faltó un huevo más a su criterio y un poco de sal, pero lo mismo me felicitó. Mi cara lo decía todo: me habían puesto 10 en un área hasta entonces inexplorada por mí. Brindis de campeones a mi salud. End of story. Ah…sí, me olvidaba: el puré lo preparó ella.
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